MODA

Las matrioshkas son esas muñecas rusas que encierran a otras más pequeñas en su interior, y esa técnica es la que precisamente se aconseja aplicar con las prendas de invierno, para estar bien abrigada y, al mismo tiempo, lucir chic.

 

También llamado “de cebollita” o “layering”, es un método que consiste en colocar diversas capas de ropa (de preferencia de textura ligera), una sobre la otra, con el propósito de adaptar el outfit a las diferentes temperaturas y ambientes que se presentan a lo largo del día.

 

“La sobreposición es ideal para estas fechas y para las ciudades con climas cambiantes como la Capital mexicana. Es una gran opción que ofrece pragmatismo y comodidad, además de que está muy en tendencia”, afirma el experto en moda Antonio González de Cosío

 

Si el frío es muy fuerte, el primer paso consiste en ponerse piezas térmicas, las cuales, a diferencia del pasado, han evolucionado para ser suaves, livianas y confortables.

 

A partir de ahí, deben irse sumando prendas básicas, como camisetas, blusas, un suéter con cuello de cisne, una falda o pantalones y calcetas, así como botas o botines.

Posteriormente, hay que agregar un chaleco, chamarra, parka, gabardina o abrigo, para finalizar con un foulard o una bufanda extralarga.

 

Y dado que parte importante del calor corporal se escapa por la cabeza, no hay que olvidar las gorras, bandas y sombreros, además de, en casos extremos, las orejeras.

 

Para que triunfes con esta funcional propuesta y luzcas muy en tendencia, Antonio te brinda sus recomendaciones.

 

Las claves

  • Lo más fácil es armar tu look en tonos neutros como blanco, negro, gris o beige. Para el toque de color, usa una bufanda o botas contrastantes.
  • Si prefieres algo más llamativo, organiza tu outfit en una sola gama cromática. Por ejemplo, si es azul, que vaya desde el marino hasta el pastel.
  • Procura que las prendas sean de texturas ligeras, para no batallar con tanto volumen.
  • La pieza exterior debe ser la más gruesa y así irse estrechando hasta llegar al cuerpo.
  • Selecciona un estilo -por ejemplo, clásico, vaquero, ‘athleisure’ o sofisticado- y a partir de ahí construye tu atuendo. 
  • Generalmente, en un clima como el de la Capital, tres capas son suficientes para estar abrigado.
  • Atrévete a mezclar texturas y estampados, ¡está muy de moda! Sólo ten cuidado de no exagerar.
  • Es importante jugar con los largos para que se vean las diferentes prendas que llevas.
  • Recurre a elementos desprendibles como capuchas o cuellos de ‘faux fur’.
  • Cada capa debe funcionar por sí misma, por ello, asegúrate que luzcan bien por separado.

 

 

Escrito por Fernando Toledo / Agencia Reforma

Reportero de Reforma


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