PRIMERA FILA

Con “La Forma deL agua”, Guillermo del Toro cumplió 20 años de trabajar junto a Doug Jones.

 

Es probable que pocos reconozcan el rostro del actor Doug Jones, pero sí lo recuerden como el inteligente Abe Sapien de las películas de Hellboy o la misteriosa criatura mitológica que embarca a Ofelia en una aventura en El Laberinto del Fauno.

 

Echa un vistazo a la trayectoria de Jones que lo llevó a ser el “it boy” del director y guionista Guillermo del Toro, con quien hizo mancuerna una vez más en la aclamada cinta La Forma del Agua.

 

AQUEL CHICO ALTO Y DELGADO

El actor de 57 años de edad nació en Indianápolis, Indiana, como el hijo menor de una familia católica, donde creció como un chico pálido, alto y delgado que llegaría a medir 1 metro 92 centímetros.

 

“Como un joven, crecer en el Medio Oeste de Estados Unidos luciendo diferente a los demás chicos es una maldición”, señala el americano a Vulture.

“Era la víctima de muchos chistes, y tuve que desarrollar un sentido del humor como mecanismo de defensa”. Doug explica que aprendió a controlar cómo y cuándo la gente se burlaba de él, por lo que creó su vena cómica a raíz del miedo de sufrir bullying en la escuela.

 

El inicio en la actuación vino cuando se unió a la Tropa de Mimos de la Universidad Ball State, y de ahí dio el salto al parque temático de la Cincinnati’s Kings Island.

 

“Mi complexión facilita que sea buen mimo”, asegura. “Yo quería ser un mimo elegante, no como los otros que molestan a la gente e imitan sus movimientos”.

 

CON DEL TORO

¿Cómo describe Doug Jones a Guillermo del Toro?

“Es como un niño de 8 años… le encantan los monstruos que dan miedo y le encanta hablar de ellos”, dice a Vulture.

 

Ellos se conocieron al hablar sobre maquillistas, pero no entablarían una profunda relación hasta años después, cuando el tapatío trabajó en Hellboy.

 

La historia cuenta que los boceto para Abe Sapien se parecían mucho al actor estadounidense, lo que llamó la atención del equipo de Del Toro e inició el “bromance” entre Doug y Guillermo, con quien el primero ya había colaborado antes con un pequeño papel en Mimic.

 

En La Forma del Agua, el actor da vida a una criatura mitad hombre mitad pez que vive en un laboratorio del gobierno durante la Guerra Fría, donde conoce y se enamora de una mujer muda, interpretada por Sally Hawkins. El reto para Doug vino en dos frentes: el físico y el creativo.

El traje estaba tan ajustado que necesitaba la ayuda de tres personas para colocarlo, además de que en ciertas escenas se encontraba completamente ciego porque los ojos del anfibio estaban pintados. También tuvo la tarea de interpretar a una criatura que no adopta posturas humanas.

 

“Es chistoso, cuando Sally hablaba lenguaje de señas debía olvidar el instinto de asentir con la cabeza porque eso es de hombres, en vez tenía que pensar como un perro y simplemente inclinar la cabeza en señal de incomprensión”.

 

 

Escrito por Mariana Montes / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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