VIDA

Si pelea con todos y por todo, si habitualmente su reacción ante situaciones cotidianas es impredecible y su estado de ánimo es cambiante, puede que no sólo sea “neuras” o de personalidad “fuerte”.

 

Puede tratarse de un trastorno de personalidad denominado borderline, el cual es más común de lo que se cree y que, sin atención, puede conducir al suicidio.

 

De los diversos trastornos de personalidad, el también conocido como limítrofe es el más común y representa la tercera causa de consulta externa y de urgencias, en el Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez, asegura José Ibarreche Beltrán, jefe de Consulta Externa de esta institución.

 

Quienes lo padecen son inestables todo el tiempo y están en la frontera entre la neurosis y psicosis, detalla. Tienen mínima tolerancia
a la frustración, experimentan molestia constante, pues no se sienten felices en los ambientes en los que se desenvuelven, tienen cambios frecuentes del estado de ánimo, son irritables, explosivos e, incluso, agresivos.

 

Sus intereses y valores cambian rápidamente y tienden a ver las situaciones en los extremos, lo que a menudo los llevan a relaciones intensas e inestables. Indica que la consulta por este trastorno se ha duplicado, respecto a la de hace una década, porque ahora se diagnóstica más.

 

En el Hospital Juárez de México, por ejemplo, atienden de tres a cuatro casos a la semana, dice Ricardo Gallardo, jefe de Psiquiatría.

 

“Muchos de los pacientes con intento de suicidio tienen personalidad borderline, y la impulsividad los lleva a este intento. Se pelearon con la mamá, con el novio, con el jefe. Lo que hay detrás del intento de suicidio es un trastorno de personalidad muy severo. “Generalmente critican al otro y son incapaces de ver en sí mismos los defectos que tienen, y los depositan en el otro”, explicó.

 

“Creen que el otro tiene la culpa, y ellos no tienen la culpa y son víctimas. Cursan con periodos depresivos, ansiedad e insomnio”, indica el especialista. Explica que tienen una pérdida de control de impulsos y conductas aberrantes. “En ocasiones no toleran un ‘no’, y se ponen muy violentos.

 

“Por ejemplo, son muy impulsivos en sus relaciones de pareja. Un día quieren mucho a la pareja, y al otro día lo odian y quieren dejarla; y al otro la vuelven a querer”, detalla. Indica que las personas con este trastorno descontrolan a quienes los rodean por sus cambios en el estado de ánimo. Además, estas personas experimentan una profunda sensación de vacío.

 

“Nada les llena, con nada se sienten bien”. Es un trastorno más común en mujeres, por cada dos mujeres un varón lo sufre y se produce desde la adolescencia, que es cuando se estructura la personalidad.

 

“Tiene que ver con una carga genética del individuo como también tiene que ver con un patrón aprendido de conducta de los papás”.

 

Por otra parte, José Camacho, miembro de la Asociación Psicoanalítica Mexicana, aseguró que hasta 20 por ciento de los pacientes que atiende padecen este trastorno. Anteriormente, dijo, se creía que eran neuróticos, pero en la actualidad se sabe que son borderline.

 

Las diferencias

De acuerdo con Delia Hinojosa, presidenta de la Asociación Psicoanalítica Mexicana:

BORDERLINE

Es una persona que vive bajo una realidad y funciona más o menos adecuadamente, pero desarrolla de forma más marcada síntomas como obsesión, compulsión, histerias y fobias.

 

PSICÓTICO

  • Es una persona que tiene que crear su propia realidad.
  • No vive en la realidad que todas las personas viven.
  • Presenta abluciones y distorsiones a nivel de pensamiento y de los afectos.

Escrito por Natalia Vitela / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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